La onicocriptosis (uña encarnada) es un proceso inflamatorio muy frecuente en el que la lámina ungueal se incrusta en el pliegue periungueal lateral y distal. La uña encarnada produce, como toda inflamación, enrojecimiento, hinchazón, calor y dolor. En ocasiones hay tejido de granulación exuberante e, incluso, supuración.
Las causas de la onicocriptosis o uña encarnada son variadas y suelen sumarse distintos factores predisponentes: zapato inadecuado, cortar la uña de forma inocorrecta, malposición de los dedos y/o alteraciones en el grosor o la curvatura de la tabla ungueal .
Los tratamientos conservadores son el primer escalón terapéutico y resuelven la mayoría de los casos. Consisten en unos hábitos de calzado y pedicura correctos, tratamientos tópicos, ortesis e inyecciones intralesionales de corticoides.
En ocasiones, cuando fracasan estas medidas, es necesaria la cirugía. La técnica más habitual es la matritectomía lateral, que consiste en recortar la zona ungueal que se clava, dejar expuesta la matriz y eliminarla mediante diversos procedimientos químicos, físicos o quirúrgicos. Con esta operación obtenemos una uña más estrecha que no se entierra en el tejido periungueal provocando la inflamación. A veces son necesarias otras cirugías más
complejas como la técnica de Howard-Dubois o la exéresis en U. La avulsión total de la uña no se recomienda para las uñas encarnadas, ya que puede provocar una distrofia permanente y las recaídas son muy frecuentes.
El Dr. Cervigón, nuestro dermatólogo en Talavera, puede ofrecerle una valoración clínica y un tratamiento
conservador que incluye las inyecciones intralesionales de triamcinolona. También, si la
onicocriptosis lo requiere, puede realizar la cirugía ungueal, procedimiento en el que tiene una
amplia experiencia.

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